martes, 5 de octubre de 2010

-"Ahora si sé. Sé la verdad."
Con el útimo suspiro dejó estas palabras y se retiró del cuarto. Prendió el cigarrillo y con una pitada profunda dejó correr el humo sobre el aire fresco de primavera. Largando una brisa de alivio comenzó a caminar por la vereda. -Cuando la noche no es más que cielo son más fríos que de costumbre- pensó y buscó su celular en su bolsilla. Niguna llamada, solo la hora ralampagueaba sobre la pantalla. Decidió seguir caminando sin un rumbo ni mirada fija, esperando. Trabajo, familia, amigos, pareja, todo su vida se proyectó sobre la calle.

Verde pasado, futuro amarillo y rojo presente.

Cada vez que deseaba algo se volvía rojo.
Cada vez que quería algo se volvía verde.
Cada vez que odiaba algo se volvía amarillo.

- Mejor es no desear ni esperar nada. Pero ahora sé la verdad. Pero la verdad se renueva cada año y cambia de color: de verde a rojo y de amarillo a.... - no supo cómo seguir y se desmoronó bajo un techo. Sentado y disfrutando de su útlima pitada, comenzó a reir a carcajadas.
-"Ahora si que sé. Sé la verdad."
Todos los años sabía más. Y todos los años entendía menos. Quitandose la máscara púrpura, tirando el cigarrillo sobre la calle, comenzó a trepar. Eposte parecía más largo que desde abajo pero no podía dejar de subir. Escuchó a alguien gritarle algo pero decidió omitir el grito y mirar hacia arriba. El sudor le corría sobre la frente y las manos le ardían. Pero no quedaba más que seguir subiendo.
-Sería más fácil subir con ayuda de una escalera- pensó.
La camisa se le fue abriendo de a poco y la fricción con el poste comenzó a romperle los botones. Las útimas dos monedas del pantalón cayeron y le siguió el encendedor. A dos manotazos del final decidió parar y descartar el atado de cigarrillos vació que ya amagaba con dejarlo también.Ya no miraba hacia arriba sino hacia el frente. Luces, edificios, cielo y amarillo.
El calor le secó el sudor y los ojos comenzaron a cerrarse. Amarillo era lo único que podía ver.
-"Nosé la verdad... la verdad es que nosé" - gritó de forma tranquilizadora. Soltó los brazos y comenzó a bajar.